Todo lo que vamos construyendo en Nirby, versión a versión.
0.19.1 Ocho fondos más, y la tipografía de tu Form ya se aplica
La galería del Studio llega a veinte fondos animados, con una familia nueva de tinta plana. Y elegir una tipografía cambia por fin lo que ve tu visitante, títulos incluidos.
Lo nuevo(3)
Ocho fondos animados más.Con carácter suma cinco —Arcos, Estallido,
Abanico ondulado, Capullos y Eco— y estrena familia: Gráficos, de tinta
plana, con Mosaico, Punto de cruz y Lluvia ASCII. Los tres pintan los colores
exactos de tu tema y cubren la pantalla entera, así que no laten al cambiar de
pregunta. La galería queda en cuatro grupos y son ya veinte animados.
La tipografía que eliges se ve. Cinco familias con carácter propio —serif
editorial, sans geométrica, sans humanista, grotesk y una display expresiva—
que hasta ahora se guardaban pero no llegaban a tus pantallas. Las servimos
desde Foreby: la pantalla donde pides los datos de tu visitante no llama a
ningún tercero, y si no eliges ninguna no se descarga nada.
Los títulos siguen a esa tipografía. La primera pantalla, la pantalla final
y la vista previa del editor los pintaban con la letra del cuerpo, así que
cambiar de fuente parecía no hacer nada justo donde primero se mira.
Mejoras(2)
El fondo Túnel se lee. Su boca caía dentro del encuadre y las anillas se
apelotonaban abajo en un nudo confuso. Ahora arranca por debajo del borde y
cada anilla se distingue de la siguiente.
Desde el admin en inglés, «What’s new» abre estas notas en inglés en lugar
de llevarte a la versión española.
El aspecto de un Form se edita ahora en su propio módulo, con tus pantallas reales delante. Quince fondos —sólidos, degradados y doce animados—, la forma de la tarjeta y los botones, diez temas listos y un aviso cuando un texto no se va a leer.
Galería de fondos del nuevo Form Studio
Hasta ahora el aspecto de un Form se rellenaba en una sección de Settings y se
comprobaba abriendo el Form en otra pestaña. Ahora es Studio, un módulo
propio dentro del Form, junto a Pipeline: eliges a un lado y en el centro están
tus pantallas de verdad —las que va a ver el visitante— cambiando a la vez.
Lo nuevo(7)
Studio, en el grupo Flujo del Form. Tres columnas: los fondos a la
izquierda, tu Form en el centro y la forma de la interfaz a la derecha. Lo que
se ve en el centro no es una maqueta: son las pantallas del recorrido que
acabas de montar en Pipeline, y puedes recorrerlas.
Una galería de fondos, todos en el mismo sitio. Color sólido, degradado de
hasta seis paradas con su ángulo, imagen propia y doce fondos animados en
dos familias: Suaves —Orbes, Rayos, Horizonte, Aurora, Malla, Seda— y Con
carácter —Abanico, Túnel, Cosmos, Molinete, Cinta, Ondas—. Cada animado lleva
su intensidad y su velocidad.
El fondo acompaña al visitante. Nace al abrirse la primera pantalla, se
desplaza y late cada vez que alguien responde, y destella medio segundo antes
de cerrar. Los tres momentos se activan por separado, y el escenario los
reproduce cuando quieras verlos.
La forma de la interfaz también se elige. Redondeo de esquinas, tarjeta
Con color, Vidrio o Sin tarjeta, y botones Relleno, Contorno o
Suave.
Diez temas listos para arrancar: Oscuro, Claro, Marfil cálido, Azul
corporativo, Aurora corporativa, Editorial, Vidrio nocturno, Mínimo claro,
Abanico neón y Cosmos. Aplicar uno rellena los campos y nada se guarda hasta
que pulsas Guardar; los valores se copian, así que tu Form no cambiará porque
cambie el catálogo.
Te avisamos si un texto no se va a leer. El contraste se mide contra lo
que el visitante tiene realmente detrás del texto —la tarjeta, el cristal o el
fondo—, no contra un color teórico.
Nadie se marea. Quien tenga el movimiento reducido activado en su sistema
ve un degradado quieto con esos mismos colores, y en móviles de gama baja los
fondos más exigentes se moderan solos.
Mejoras(5)
Los temas oscuros ya se leen enteros. Los rótulos, los textos de ayuda de
los campos, la opción «Otro» y los grabadores de audio seguían con grises
fijos: sobre una tarjeta oscura quedaban oscuro sobre oscuro. Ahora todo el
formulario sigue el tema que elegiste.
Vidrio y Sin tarjeta se leen bien. El color del texto se calcula ahora
contra la superficie real sobre la que cae, que es lo que hacía que estas dos
opciones fueran difíciles de usar.
La barra de progreso se queda en su sitio cuando el Form va insertado en
tu web.
La pantalla final respeta el movimiento reducido en lugar de animarse
igualmente.
Ajustes visuales en el panel de nodos del editor de Pipeline.
Rooms es ahora un módulo propio: creas plantillas reutilizables, abres una sala para el contacto que quieras y sigues a todas en un tablero por etapas. Y el recorrido completo del Form, desde la pantalla inicial hasta la final, se edita en el Pipeline.
Hasta ahora una Sales Room sólo nacía cuando alguien terminaba un Form, y se
configuraba dentro de ese Form. Ahora las Rooms tienen su propio sitio en la
barra lateral: defines una plantilla una vez, la abres para el contacto que
quieras —haya rellenado algo o no— y ves a todo el mundo avanzar en un tablero
por etapas.
Lo nuevo(7)
Room Templates: configuras la sala una vez y la usas muchas. Etapas y
pasos, su propia Knowledge Base, diseño, enlaces y marca. Eliges el arquetipo
leyendo qué hace cada uno, y arrancas desde un preset —Onboarding de cliente, o
en blanco.
Abre una sala para alguien que no ha rellenado nada. Eliges el contacto de
tu agenda, o lo creas escribiendo su email, y la sala se abre con su acceso
enviado. Si esa persona ya tiene una sala viva de esa plantilla, te lo dice
antes de crear nada y te deja abrir la que ya existe.
Un tablero por etapas. Arrastras la tarjeta de una sala de una columna a
otra, o usas su menú «Mover a…», que hace lo mismo con teclado y en el móvil.
En pantallas pequeñas el tablero se convierte en una lista agrupada por etapa.
Cada movimiento queda registrado en el historial de la sala.
Las salas estancadas se marcan solas. Una sala que lleva demasiado tiempo
en la misma etapa se señala en el tablero, y puedes filtrar para ver sólo esas.
El detalle de cada sala: de dónde salió, su acceso —reenviar o revocar—,
quién participa, cuánto se ha visto y el historial completo de etapas. Y
explica ahí mismo por qué «Abrir» y «Copiar enlace» no son lo mismo: abrir te
identifica a ti como miembro del equipo; copiar copia el enlace limpio que
puedes mandar a quien quieras.
Avance automático de etapa, si lo quieres. La sala pasa a la siguiente
cuando el visitante completa todos los pasos obligatorios de la actual. El
interruptor te dice qué cuenta para eso y qué no.
Tu visitante ve el plan entero. Su recorrido se agrupa por etapas y las
que aún no le tocan se ven atenuadas, para que sepa lo que queda por delante.
Cada Form elige su Room, ya no la configura(3)
La sala de un Form se edita en su Room Template. El tab «Room» del Form se
retira: en su lugar el Form elige qué plantilla usar. Un mismo diseño de
sala puede servir a varios Forms, y se arregla en un solo sitio.
No tienes que rehacer nada. A cada Form que ya usaba sala se le ha creado
su plantilla copiando exactamente lo que tenía. Aparece en la lista de Rooms
con una etiqueta que dice de qué Form salió y un enlace de vuelta. Tus
visitantes ven la misma sala de siempre.
Las salas que ya existían entran en el tablero. Las que nacieron de un Form
aparecen ahora en la lista y el Kanban de su plantilla, junto a las que abras a
mano.
El recorrido completo se edita en el Pipeline(8)
La pantalla inicial es el primer nodo del lienzo. Nombre, email y teléfono
dejan de ser tres campos fijos: son preguntas que quitas, reordenas y cambias
de tipo, y a las que puedes añadir las tuyas. Se arrastran dentro y fuera del
grupo igual que en cualquier stack de preguntas.
Guardar en el contacto. Cualquier pregunta puede escribir su respuesta
directamente en la ficha del contacto: nombre, email, teléfono, empresa, web o
un campo tuyo. Preguntar el email dentro del recorrido identifica al visitante
igual que hacerlo al principio.
Varios finales, uno por rama. Un Form puede terminar de maneras distintas
según por dónde haya ido el visitante. Cada final lleva su texto, su destino,
sus botones y su propia Room Template.
Generar la Room y redirigir son dos decisiones separadas, con un
interruptor cada una. Puedes crear la sala y aun así devolver al visitante a tu
web: la sala se crea igual y le llega por correo.
Mínimo y máximo de caracteres por pregunta. Antes era un único valor para
todo el Workspace; ahora cada pregunta de texto pone el suyo, y cero significa
que vale cualquier respuesta.
Puedes saltarte la pantalla inicial sin perder lo que habías escrito en
ella. Sus preguntas quedan dormidas —configuradas, pero sin preguntarse— y el
editor lo dice con claridad para que nadie se lleve una sorpresa.
La IA del chat del Pipeline ya toca la pantalla inicial y las finales, y
también sabe meter a un contacto en una Room Template eligiéndola por su
nombre.
Ajustes → Pantalla final desaparece: todo lo que había ahí vive ahora en el
final que corresponda. Los enlaces antiguos llevan al editor del Pipeline.
Mejoras(6)
Un documento visible es descargable. Se retira el interruptor aparte: si
decides que el visitante vea un entregable, puede llevárselo. Para esconderlo
de verdad sigue estando su visibilidad.
La vista previa del editor refleja lo que estás escribiendo, mientras lo
escribes, sin esperar a guardar.
La vista previa del diseño de una Room enseña la sala de verdad. Antes
podía prometer un aspecto y el visitante ver otro.
Un miembro de tu equipo que abre una sala la ve, no la opera. Los controles
de los pasos aparecen deshabilitados en vez de desaparecer, así que se entiende
qué hará el visitante ahí.
El chat de Ask AI abre por su último mensaje en vez de por el principio de
la conversación.
La marca «Creado con Nirby: Foreby» aparece también en la pantalla de captura
del Form. En los planes que lo permiten, el mismo interruptor la quita de las
tres superficies a la vez: el Form, la Room y el correo de acceso.
Correcciones(3)
Un Form insertado como popup se abre en el clic, no un instante después.
Un Form anónimo que identifica al visitante a mitad del recorrido ya crea su
Sales Room. Si el email se recogía más adelante —o lo escribía una acción del
Pipeline—, el final se comportaba como si la respuesta siguiera siendo anónima:
sin sala y sin correo de acceso.
Una etapa a la que no le pusiste nombre se rotula por su posición en todas
las pantallas donde aparece, en vez de quedarse en blanco en algunas.
Inserta cualquier Form en tu sitio —en la página, como popup o a pantalla completa—, copia el código desde una pantalla que te lo enseña funcionando, y descubre desde qué página llegó cada respuesta.
Hasta ahora, compartir un Form era compartir un enlace. Quien quisiera tenerlo en
su web se apañaba con un fragmento de código de alto fijo que no crecía, no
encajaba y nadie podía previsualizar. Ahora un Form se inserta de verdad: en
Compartir → Insertar eliges cómo debe aparecer, ajustas cómo se ve, y copias el
código viéndolo funcionar antes de pegarlo.
Lo nuevo(5)
Tres formas de insertarlo.Standard, dentro de tu página como una sección
más. Popup, sobre tu contenido, en una esquina o como ventana centrada.
Full Page, ocupando la pantalla entera. Eliges una y la pantalla te muestra el
resultado al instante.
Lo que ves es lo que pegas. El panel de la derecha no es un dibujo: es tu
Form ejecutándose dentro de una página de ejemplo, con el mismo código que vas a
copiar. Lo que envíes desde ahí se guarda como prueba, no como una respuesta
real.
Se adapta a tu página. El Form crece y encoge con su contenido según avanza
el visitante, puede alinearse a la izquierda para columnas estrechas, y puede
dejar ver el fondo de tu sitio manteniendo sus propios colores y tipografía.
El botón que lo abre es tuyo. No plantamos ningún botón flotante en la
esquina de tu web: el Popup se abre desde el elemento que tú decidas, sea un
botón, un enlace o solo tras unos segundos.
Pegar el enlace basta en algunos sitios. En plataformas como Notion, pegar
la dirección de un Form lo inserta solo, con su nombre.
De dónde vino cada respuesta(2)
Cada Submission te dice cómo llegó: por enlace directo o insertada, y en ese
caso desde qué página de tu sitio. Lo verás en un bloque nuevo dentro del
detalle de la respuesta.
Tu sitio puede pasarle datos al Form. Lo que lleve la dirección de tu página
—una campaña, un plan, la sección desde la que se abrió— llega junto a la
respuesta y se muestra ahí mismo. Sin configurar nada: basta con que esté en la
URL o en el botón que abre el Form.
Control de dónde se inserta(3)
En Configuración → Inserción puedes limitar qué dominios pueden insertar los
Forms de tu Workspace. Mientras la lista esté vacía —como está hoy— cualquier
sitio puede hacerlo, que es como ha funcionado siempre.
Sólo afecta a los Forms insertados con el código actual. Los enlaces que
compartes directamente, y las páginas donde ya tuvieras un fragmento antiguo,
siguen funcionando en cualquier sitio.
Un cambio en esa lista tarda hasta cinco minutos en llegar a todos los
visitantes.
Mejoras(3)
Cada documento generado es ahora una parada propia de la Sales Room, con su
marcador y en el sitio que tú decidas, en lugar de una rejilla de anexos dentro
de la propuesta. Ninguna sala existente cambió: el editor conserva el orden que
ya tenían.
Mientras un documento se está generando, la sala le reserva su sitio en el
recorrido, así que el contador de progreso ya no salta cuando aparece.
Al terminar un Form insertado, la Sales Room se abre en una pestaña propia.
Es donde el visitante puede volver cuando quiera, así que merece su propia
ventana y no un recuadro dentro de otra web.
Correcciones(1)
El paso donde se pide la web de la empresa ya usa los colores de tu Form, en
lugar de un fondo oscuro fijo que desentonaba —y que, dentro de una página
ajena, se veía como un recuadro negro—.
0.17.1 Decide qué pasa cuando alguien termina tu Form
El título, el mensaje y a dónde va el visitante al terminar se deciden juntos en Pantalla final. Un solo destino, elegido por ti — a su Sales Room, a una página tuya, o a ningún sitio.
El final de un Form estaba repartido. Los textos que lee el visitante se
escribían dentro del Pipeline, los botones y la redirección en otro sitio, y
entre los dos había que adivinar cuál mandaba. Ahora es una sola pantalla y una
sola decisión: en Ajustes → Pantalla final escribes lo que se lee y eliges a
dónde va, sin ambigüedad.
Lo nuevo(5)
Un destino, y lo eliges tú.Ninguno, y la pantalla de agradecimiento
cierra el recorrido. Sales Room, y el visitante entra en la suya. Una URL,
y vuelve a tu web o a donde tú digas. Antes había dos ajustes que podían decir
cosas distintas; ahora es una pregunta con una respuesta.
Puedes crear la Sales Room aunque devuelvas al visitante a tu web. Son dos
cosas distintas y hasta ahora iban juntas a la fuerza. Marca la casilla y la
sala se crea igual, con sus documentos, y al visitante le llega por correo
mientras tú lo mandas a tu página de gracias.
Abrir el destino en una pestaña nueva. Pensado para los Forms insertados en
otra web, donde llevarse la página del visitante es demasiado. Al elegirlo, el
avance automático se desactiva solo, porque los navegadores bloquean una
ventana que no abrió una persona.
Tú decides cuánto espera antes de llevar al visitante, también hacia la
Sales Room, donde antes eran diez segundos fijos.
Varios finales en el mismo Form. Si tu Pipeline se ramifica, cada rama
puede terminar distinto — con su propio mensaje y su propio destino — y el
bloque End elige cuál usa.
Cambios(3)
Sala digital tiene su propio apartado, junto a Pipeline, en lugar de estar
dentro de Ajustes. Es una de las pantallas que recorre el visitante, así que
ahora está donde se busca. Los enlaces antiguos siguen funcionando.
El bloque End del Pipeline ya no guarda textos: sólo elige qué final
ejecuta. Lo que tuvieras escrito ahí se conserva tal cual y aparece en Pantalla
final la primera vez que la abres.
Al insertar un Form como Popup, la pantalla te avisa si al terminar
redirige a una dirección tuya, porque eso navega la página donde lo insertes.
Correcciones(3)
El mensaje final ya no habla de próximos pasos cuando no hay ninguno. Un
formulario sin sala ni botones termina diciendo que no hace falta nada más, que
es lo que de verdad ocurre.
El interruptor para ocultar la marca de Foreby en la Sales Room decía que hacía
falta un plan de pago a quien ya lo tenía.
En ventanas bajas, dos pantallas dejaban botones fuera y sin forma de llegar a
ellos — la de agregar un paso a la sala, y la pantalla final cuando tiene
varios botones. Ahora se pueden recorrer.
0.17.2 Cada intento de un Form embebido cuenta por separado
Correcciones(2)
Cerrar un Form embebido a medias ya no confunde al siguiente intento. Si un
visitante cerraba el popup con el Form empezado y lo volvía a abrir —o
recargaba la página a mitad—, sus respuestas, su Sales Room y su análisis
podían quedar registrados en la submission del intento anterior, y la nueva
aparecía vacía: sin conversación, sin análisis y sin sala. Ahora cada intento
arranca limpio y todo lo suyo queda en su propia submission.
Pantalla final enseña el final que de verdad vive tu visitante. En Forms
configurados antes de la 0.17, el editor podía mostrar «Sales Room» como
destino mientras el visitante terminaba en una pantalla de cierre — y guardar
sin cambios no lo corregía. Ahora lo que ves en Ajustes → Pantalla final es lo
que se ejecuta, y lo que guardas queda guardado.
El aspecto de un Form —fondo, colores, logo e imagen de su Sales Room— se configura desde el propio Form, sin depender de una configuración general.
Hasta ahora el diseño vivía en dos sitios: unos ajustes generales del Workspace y,
encima, lo que cada Form quisiera sobrescribir. Para cambiar el color de un Form
había que entender primero cuál de los dos mandaba. Se acabó: el diseño de un
Form se configura solo desde ese Form, en Configuración → Diseño.
Ningún Form cambió de aspecto con esta actualización. Cada uno conserva
exactamente los colores, el logo y la imagen que mostraba.
Lo nuevo(3)
Un solo lugar donde mirar. El fondo, los colores de cada zona, el logo y la
imagen de la Sales Room se editan en la pantalla de Diseño del Form. Ya no hay
ajustes generales que puedan estar contradiciendo lo que ves.
Desapareció el selector de “usar los estilos globales”. El editor de colores
está siempre a la vista, y si dejas un campo vacío ese color toma el valor por
defecto de Foreby. El texto gris que ves en cada campo es justo lo que se
aplicará si no escribes nada.
Dos Forms del mismo Workspace pueden verse completamente distintos sin que
uno arrastre al otro, que es lo natural cuando cada uno se dirige a un público
diferente.
Cambios(3)
Vaciar el logo o la imagen de la sala ahora los quita. Antes volvían al valor
general del Workspace; hoy el Form se queda sin logo o sin imagen, que es lo que
el gesto da a entender.
Un Form nuevo nace con el aspecto por defecto de Foreby. Si quieres tu marca,
la configuras en su pantalla de Diseño.
Las direcciones antiguas de los ajustes generales de Diseño y Onboarding llevan
ahora a Configuración: si las tenías guardadas, siguen funcionando.
Mejoras(4)
La bienvenida de la Sales Room es ahora una tarjeta con superficie propia, y su
texto usa los colores que definiste para las tarjetas.
El nombre de tu empresa y el del visitante suben a una cabecera propia. Gracias
a eso, un Form sin imagen ya no dibuja una banda vacía: la sala empieza
directamente por su contenido.
El video destacado vuelve a su miniatura cuando dejas de verlo, y el mismo
reproductor sirve para la bienvenida y para los pasos de tipo video.
La sala arranca más arriba y respira mejor: cabecera centrada y menos aire
sobrante en la parte superior.
0.16.1 El chat de la sala invita a escribir
Mejoras(8)
El chat del pie dejó de ser un botón con un rótulo: ahora es un campo que dice «Pregunta lo que quieras…». Al pulsarlo se abre con el cursor ya puesto, listo para escribir.
La ventana del chat se quedó sin barra de título: la conversación llega hasta arriba y lo que escribes flota abajo, con los mensajes pasando por detrás.
El chat usa siempre sus propios colores, claros u oscuros según el fondo de tu Form. Antes tomaba los del tema y, con ciertas combinaciones, se confundía con su propio fondo.
Las preguntas sugeridas del pie se despliegan también al dejar el puntero encima, sin hacer clic, y se abren rectas hacia arriba. Se ven como las que ofrece el chat por dentro, que son las mismas.
La línea del recorrido sigue la lectura desde el centro de la pantalla —iba por detrás de donde estabas mirando— y estrena un punto que marca dónde vas.
La línea del recorrido ya no se parte bajo cada hito: baja entera de principio a fin.
Todo lo que se puede pulsar dentro de un hito mide igual y responde igual al puntero. Algunas piezas ocupaban el ancho completo y se leían como botones de formulario.
La bienvenida de la sala quedó centrada y el video destacado ocupa todo el ancho disponible.
Correcciones(2)
La descripción de un paso aparecía dos veces cuando el hito ya la mostraba.
La celebración del final del recorrido salía con los colores de Foreby en vez de los de tu Form.
Quien completa un Form recibe por correo su enlace personal a la sala, y ese enlace lo identifica al entrar. Nadie abre una sala ajena por tener la dirección, y ahora puedes retirarle el acceso a una persona sin cerrársela a las demás.
Hasta ahora la dirección de una Sales Room era la llave: quien la tuviera,
entraba. Y la única forma de retirar el acceso era archivar la sala entera, para
todos a la vez.
Ahora cada sala pide identidad. Al completarse un Form, el contacto recibe un
correo con su enlace personal; ese enlace lo reconoce al entrar y deja de
funcionar en cuanto se usa. Lo que queda es su sesión en ese navegador, durante
30 días — así que un correo reenviado, o rescatado de la papelera meses después,
ya no abre nada. Y tú puedes revocar el acceso de una persona concreta sin tocar
el de nadie más.
⚠️ Los enlaces de sala que ya habías compartido siguen siendo direcciones
válidas, pero dejan de abrir la sala directamente. Quien entre por ahí verá
una pantalla donde pide su acceso escribiendo su email, y lo recibe al momento.
Sigue llegando; deja de ser instantáneo.
Lo nuevo(10)
Un correo con el acceso, al terminar: en cuanto alguien completa un Form, recibe su enlace personal a la sala. Se manda una cosa sola —el acceso—, porque sus respuestas ya están dentro.
El correo dice de qué es: lleva el nombre del Form en el asunto y va firmado con tu empresa, con tu logo y tu nombre en la cabecera. Con dos avisos de la misma empresa en la bandeja, quien lo recibe sabe cuál abrir.
Quien acaba de rellenar el Form entra directo: nadie tiene que identificarse dos segundos después de haber escrito su email.
Reenviar y revocar, desde el panel: la pestaña Sala digital te dice cuántos accesos vivos tiene esa sala y cuándo se usó el último, y desde ahí reenvías el correo o revocas el acceso. Ya no hace falta archivar una sala para retirárselo a alguien.
Quien perdió su enlace se lo pide solo: la pantalla de entrada acepta un email y le reenvía su acceso, sin que tengas que intervenir.
Tu equipo entra sin pasar por el correo: desde el panel, “Abrir” mete al miembro del workspace en la sala ya identificado. “Copiar enlace” no cambia y sigue copiando la dirección pública y limpia — un enlace personal pegado en un chat de equipo es la llave de una persona en manos de cualquiera.
El visitante se descarga lo que subió: los archivos que entregó dentro de la sala vuelven a estar a su alcance cuando los necesite.
Su recorrido lo sigue de un dispositivo a otro: el avance deja de perderse al abrir la sala desde el móvil, y nunca retrocede.
La pantalla final de un Form es tuya: hasta cuatro botones propios con su enlace, y una redirección automática con cuenta atrás hacia la dirección que elijas. Se configura en Ajustes → Pantalla final, y un clic en cualquiera de tus botones cancela la cuenta atrás.
Una sala cerrada está cerrada de verdad: al cerrarla, el chat, los pasos y los archivos quedan en sólo lectura. Ya no queda ningún camino por el que se pueda seguir escribiendo.
Mejoras(3)
Un solo interruptor para la marca: el toggle de Ajustes → Sala digital gobierna a la vez el pie de la sala y el del correo de acceso, que pasan a decir “Creado con Nirby: Foreby”. Sigue siendo de los planes de pago, y sigue conservando tu preferencia si bajas de plan.
La pantalla de éxito ya no promete un correo que no va a llegar: su texto depende de lo que de verdad se envía.
La visita de tu equipo no se cuenta como una visita del cliente: abrir una sala desde el panel ya no la marca como vista por quien la recibió.
Correcciones(7)
“Reenviar acceso” no llegaba a enviar nada: devolvía un error diciendo que el contacto no tenía email, sobre contactos que sí lo tenían.
Pedir de nuevo el enlace desde la pantalla de entrada respondía “te lo hemos enviado” sin enviarlo.
Los correos salían con parte de sus estilos rotos: el botón de acceso, la cabecera y los párrafos de las propuestas que envías perdían tamaño, grosor y color.
Un Form en inglés mandaba un correo en inglés rematado con un pie en español.
La línea de vista previa que enseña la bandeja de entrada repetía el asunto, en lugar de adelantar el contenido.
“Abrir sala” desde el panel abría una pestaña en blanco.
Con un tema claro, la marca de un paso completado desaparecía dentro de su propio círculo, la ventana de un documento se pintaba casi negra sobre texto oscuro, y los precios y el carrusel de los bloques de producto salían con el color de Foreby en vez del tuyo.
El recorrido dejó de ser un índice que llevaba a otras secciones: ahora es la sala entera. Cada hito contiene lo suyo —la propuesta, un video, un archivo, una pregunta— y tú decides el orden, qué aparece y cómo se abre.
Hasta ahora la Sales Room era una lista de próximos pasos arriba y un montón de
secciones debajo: para ver la propuesta había que pulsar una fila, bajar hasta
ella y volver. El recorrido explicaba la sala en lugar de ser la sala.
Ahora es una línea de tiempo que se lee de arriba abajo. Cada hito lleva su
contenido dentro, la línea se va dibujando conforme el visitante baja, y los
hitos completados se encienden a su paso. Lo que ve, en qué orden y cómo se
abre cada cosa lo decides tú desde Ajustes → Sala digital.
Lo nuevo(9)
Tú ordenas el recorrido: los hitos incluidos (sus respuestas, la propuesta, los documentos, agendar) y los pasos que escribes tú viven en una sola lista que puedes reordenar y encender o apagar uno a uno.
Un paso puede entregar contenido, no solo pedirlo: escribe un texto tuyo, embebe un video, enlaza a una página o deja un archivo para descargar. Hasta ahora un paso solo servía para preguntar.
Tus textos pueden llevar bloques que la IA escribe para cada visitante: el resto del paso se muestra tal cual lo escribiste.
Eliges cómo se abre cada hito: una tarjeta que se despliega ahí mismo, una ventana a pantalla completa, o el contenido siempre a la vista. Lo largo se pliega y lo corto se queda abierto, y puedes cambiarlo por paso.
La recomendación se convierte en un paso editable: un clic la pasa a un paso de Contenido con tu instrucción dentro, y a partir de ahí la editas como cualquier otra. Tus salas ya creadas no cambian hasta que lo pulses.
La bienvenida de la sala es tuya: título y mensaje propios, con el saludo por defecto como sugerencia. Dejarlo vacío mantiene el de siempre.
El chat vive en el pie, siempre a mano: deja de ser una sección que hay que ir a buscar. Sobre el botón se apilan preguntas sugeridas, y elegir una abre el chat y la pregunta. Puedes apagarlo por Form si esa sala no lo necesita.
Un paso opcional se puede omitir: quien no quiera contestarlo sigue adelante sin dejarlo a medias.
El avance del visitante lo sigue entre dispositivos: completar algo en el móvil y abrir la sala en el portátil ya no empieza de cero.
Mejoras(8)
Una sola columna, centrada: el panel lateral se retiró. El video destacado subió a la cabecera y tus enlaces de contacto bajaron al cierre, que es donde el visitante los busca.
La línea marca por dónde va la lectura: se dibuja con el scroll y enciende cada hito al pasarle por encima. El color solo habla de lo que está hecho.
Cada hito completado dice cuándo: la fecha aparece junto a su punto, en pantallas anchas.
Ningún hito queda sin poder completarse: leer, ver un video, abrir un enlace o descargar un archivo cierran el suyo. Antes solo contaban las cosas que se rellenaban.
El final del recorrido se celebra una vez: al completarlo todo, la sala sube al principio para que veas la barra llena. Recargar no lo repite.
Editar una respuesta tiene vuelta atrás: un botón para cancelar recupera lo que habías guardado.
Los videos cargan al pulsar: una sala con varios deja de cargarlos todos al abrirse.
Tus respuestas dicen de qué Form son, que en una sala abierta semanas después no era evidente.
Correcciones(5)
El chat mostraba unas preguntas sugeridas y el botón del pie otras distintas, y las del pie no se actualizaban al avanzar la conversación.
El paso de subir un archivo se veía en blanco sobre los Forms de tema claro, igual que las letras de las opciones en las preguntas de selección múltiple, que salían con el color de Foreby en vez del tuyo.
La ventana del chat solo se cerraba con su aspa: pulsar fuera o presionar Esc no hacía nada, y su barra de desplazamiento se montaba encima del texto.
La barra de avance fija aparecía nada más abrir la sala, duplicando la que ya estaba a la vista.
El agradecimiento del final no aparecía si el Form no tenía enlaces de contacto.