Cada sala digital sabe quién entra
Quien completa un Form recibe por correo su enlace personal a la sala, y ese enlace lo identifica al entrar. Nadie abre una sala ajena por tener la dirección, y ahora puedes retirarle el acceso a una persona sin cerrársela a las demás.
Hasta ahora la dirección de una Sales Room era la llave: quien la tuviera, entraba. Y la única forma de retirar el acceso era archivar la sala entera, para todos a la vez.
Ahora cada sala pide identidad. Al completarse un Form, el contacto recibe un correo con su enlace personal; ese enlace lo reconoce al entrar y deja de funcionar en cuanto se usa. Lo que queda es su sesión en ese navegador, durante 30 días — así que un correo reenviado, o rescatado de la papelera meses después, ya no abre nada. Y tú puedes revocar el acceso de una persona concreta sin tocar el de nadie más.
⚠️ Los enlaces de sala que ya habías compartido siguen siendo direcciones válidas, pero dejan de abrir la sala directamente. Quien entre por ahí verá una pantalla donde pide su acceso escribiendo su email, y lo recibe al momento. Sigue llegando; deja de ser instantáneo.
- Un correo con el acceso, al terminar: en cuanto alguien completa un Form, recibe su enlace personal a la sala. Se manda una cosa sola —el acceso—, porque sus respuestas ya están dentro.
- El correo dice de qué es: lleva el nombre del Form en el asunto y va firmado con tu empresa, con tu logo y tu nombre en la cabecera. Con dos avisos de la misma empresa en la bandeja, quien lo recibe sabe cuál abrir.
- Quien acaba de rellenar el Form entra directo: nadie tiene que identificarse dos segundos después de haber escrito su email.
- Reenviar y revocar, desde el panel: la pestaña Sala digital te dice cuántos accesos vivos tiene esa sala y cuándo se usó el último, y desde ahí reenvías el correo o revocas el acceso. Ya no hace falta archivar una sala para retirárselo a alguien.
- Quien perdió su enlace se lo pide solo: la pantalla de entrada acepta un email y le reenvía su acceso, sin que tengas que intervenir.
- Tu equipo entra sin pasar por el correo: desde el panel, “Abrir” mete al miembro del workspace en la sala ya identificado. “Copiar enlace” no cambia y sigue copiando la dirección pública y limpia — un enlace personal pegado en un chat de equipo es la llave de una persona en manos de cualquiera.
- El visitante se descarga lo que subió: los archivos que entregó dentro de la sala vuelven a estar a su alcance cuando los necesite.
- Su recorrido lo sigue de un dispositivo a otro: el avance deja de perderse al abrir la sala desde el móvil, y nunca retrocede.
- La pantalla final de un Form es tuya: hasta cuatro botones propios con su enlace, y una redirección automática con cuenta atrás hacia la dirección que elijas. Se configura en Ajustes → Pantalla final, y un clic en cualquiera de tus botones cancela la cuenta atrás.
- Una sala cerrada está cerrada de verdad: al cerrarla, el chat, los pasos y los archivos quedan en sólo lectura. Ya no queda ningún camino por el que se pueda seguir escribiendo.
Mejoras(3)
- Un solo interruptor para la marca: el toggle de Ajustes → Sala digital gobierna a la vez el pie de la sala y el del correo de acceso, que pasan a decir “Creado con Nirby: Foreby”. Sigue siendo de los planes de pago, y sigue conservando tu preferencia si bajas de plan.
- La pantalla de éxito ya no promete un correo que no va a llegar: su texto depende de lo que de verdad se envía.
- La visita de tu equipo no se cuenta como una visita del cliente: abrir una sala desde el panel ya no la marca como vista por quien la recibió.
Correcciones(7)
- “Reenviar acceso” no llegaba a enviar nada: devolvía un error diciendo que el contacto no tenía email, sobre contactos que sí lo tenían.
- Pedir de nuevo el enlace desde la pantalla de entrada respondía “te lo hemos enviado” sin enviarlo.
- Los correos salían con parte de sus estilos rotos: el botón de acceso, la cabecera y los párrafos de las propuestas que envías perdían tamaño, grosor y color.
- Un Form en inglés mandaba un correo en inglés rematado con un pie en español.
- La línea de vista previa que enseña la bandeja de entrada repetía el asunto, en lugar de adelantar el contenido.
- “Abrir sala” desde el panel abría una pestaña en blanco.
- Con un tema claro, la marca de un paso completado desaparecía dentro de su propio círculo, la ventana de un documento se pintaba casi negra sobre texto oscuro, y los precios y el carrusel de los bloques de producto salían con el color de Foreby en vez del tuyo.





